Cómo servir una cerveza

La cerveza perfecta se identifica tras analizar las características de la espuma, también llamada giste. Debe tener una capa superior de burbuja gruesa de, como máximo, un centímetro. La capa del centro, que es propiamente la crema de la espuma, debe ser más ancha. La tercera capa inferior es una nebulosa de espuma formada por burbujas muy finas. Gracias a esta formación del giste conseguimos que la cerveza no se oxide y que no pierda la carbonización original. Aunque la técnica no varía mucho dependiendo de si la cerveza es de barril o de botella, sí hay que tener en cuenta algunos matices en el momento de tirar una cerveza:

El mejor recipiente para cada cerveza

Para cervezas con bastante cuerpo, aromáticas o expresivas, lo mejor es usar un vaso de boca ancha. Para cervezas más ligeras, lo más adecuado es un vaso alto, tipo flauta.
Para las cervezas de mucha concentración, más grados y de doble o triple fermentación, lo ideal es la copa cáliz.
Para evitar complicaciones, el vaso más versátil sería el modelo Nonic, también conocido como “el vaso de pinta”.

La temperatura del vaso

Lo primero que hay que hacer con el vaso limpio es refrescarlo con ayuda de un “mojacopas” o un chorro de agua fría. Esto evita la mala formación de espuma y crea en las paredes del vaso una finísima película de agua que ayuda a que la cerveza se deslice con suavidad. También es importante que el vaso esté frío, pero nunca congelado, ya que el hielo hace que la espuma dure menos y que se agüe la cerveza al cabo de poco tiempo.

El almacenamiento

Cerveza de barril

El barril nunca debe transportarse rodando por el suelo, ya que así se altera el producto. Si esa es la única manera de moverlo, una vez colocado en vertical debería estar un mínimo de 72 horas estable. Si no, aparecerá mucha espuma o incluso se puede correr el peligro de que el barril explote.

No sólo de la técnica depende que la cerveza esté perfecta. El producto debe estar fresco y tener una rotación rápida. Por eso muchos bares que siempre están llenos tienen fama de cañas bien tiradas. Lo óptimo es que el barril haya sido pinchado lo más cercano a la fecha de consumo, en teoría de 0 a 30 días, en la práctica mucho mejor que esos días sean los menos posibles.

Cerveza de botella

La botella de cerveza debe guardarse siempre en posición vertical. De esta manera no cogerá el sabor metálico de la chapa. Además, el poco aire que haya en la botella estará en el cuello, la parte más estrecha, por lo que tendrá menos contacto con el líquido.

En el caso de la cerveza de botella, hay que vigilar la fecha que aparece impresa para saber cuándo finaliza su consumo preferente. Es decir, la cerveza no caduca, pero después de la fecha recomendada por el fabricante se corre el riesgo de que su gusto y aromas se hayan alterado. Superada esa fecha, no es peligrosa para la salud, salvo que el período sea exageradamente largo.

La técnica

Cerveza de barril

Descartar el primer golpe de espuma

Se debe hacer un pequeño descarte para que el primer golpe de espuma no entre en el vaso. El motivo es porque es el que se ha quedado en el grifo y ha cogido aire del ambiente.

Primer tiempo


La clave de la primera fase del tiraje reside en que la cerveza resbale por el interior de la copa para que no pierda carbónico y apenas genere espuma. El vaso tiene que estar en un ángulo de 45º. Conforme se va llenando, el objetivo es alcanzar el 75% de la capacidad. En ese momento hay que poner la copa en posición vertical.

Segundo tiempo

El objetivo de esta fase es crear la crema de espuma. Para ello, debemos abrir en un 25% el recorrido del grifo. Así conseguimos que caiga un caudal de crema de espuma hasta el borde de la copa, que debe ser de unos tres centímetros.

Cerveza de botella

No descartar el primer golpe de espuma

En el caso de la cerveza en botella no es necesario descartar nada del contenido.

Primer tiempo

Hay que inclinar el vaso 45º y dejar deslizar la cerveza por la pared interior. Cuando estén llenas las tres cuartas partes, se debe poner en posición vertical.

Segundo tiempo

La corona de espuma en botella se consigue colocándola perpendicular a la copa para que la cerveza rompa en el centro. Es importante elevar un poco la botella para que, al caer, genere una corona adecuada. Dependiendo del tipo de cerveza hay que elevarlas más o menos. Cuanto menos carbónico de origen tenga la cerveza más hay que elevarla, pero normalmente se debe servir a una altura de entre 7 y 15 centímetros.

Ir arriba
  • CERVEZA ARTESANAL
  • CÓMO SERVIR UNA CERVEZA
  • TIPOS DE CERVEZAS
  • ¿LAGER O ALE?
  • CARTA
  • EXPERIENCIAS
  • ESPACIOS
  • CONTACTO

Nuestra web utiliza cookies para mejorar tu experiencia de navegación. +Info.